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Sobre este capítuloDavid, agotado por la enfermedad y la tristeza, ruega a Dios que no lo reprenda con enojo y pide misericordia y sanidad. Sus huesos y su alma están turbados, está exhausto de gemir y empapa su lecho con lágrimas; también pregunta hasta cuándo y recuerda a Dios que los muertos no lo alaban. Luego el ánimo cambia: el Señor ha oído su llanto y aceptado su oración, y sus enemigos serán avergonzados. Contado tradicionalmente entre los salmos penitenciales, muestra un clamor de dolor sincero que termina en confianza.

David, agotado por la enfermedad y la tristeza, ruega a Dios que no lo reprenda con enojo y pide misericordia y sanidad. Sus huesos y su alma están turbados, está exhausto de gemir y empapa su lecho con lágrimas; también pregunta hasta cuándo y recuerda a Dios que los muertos no lo alaban. Luego el ánimo cambia: el Señor ha oído su llanto y aceptado su oración, y sus enemigos serán avergonzados. Contado tradicionalmente entre los salmos penitenciales, muestra un clamor de dolor sincero que termina en confianza.

Temas

  • Lamento sincero
  • Ruego de misericordia
  • Volver a la confianza

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 6

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 6

Nueva Biblia Viva10 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1¡No, Señor! ¡no me castigues cuando estés enojado; no me reprendas en tu furor! 2Ten piedad de mí, oh Señor, porque soy débil. Sáname, pues mi cuerpo está en agonía, 3y estoy desconcertado y turbado. Tengo el alma llena de aprensión y tristeza. ¿Hasta cuándo, Señor, hasta cuándo? 4Ven, Señor, y sáname. Sálvame por tu misericordia. 5Pues si muriera, no podría alabarte. 6El dolor me tiene agotado; cada noche baño en lágrimas mi almohada. 7Los ojos se me están envejeciendo y nublando de sufrimiento a causa de todos mis enemigos. 8Váyanse; déjenme ya, hombres de perversas obras, porque el Señor ha escuchado mi llanto 9y mi súplica. Él responderá a todas mis oraciones. 10Todos mis enemigos quedarán repentinamente en ridículo, aterrorizados y avergonzados. Serán rechazados afrentosamente.
Versículos de Salmos 6

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