Nuevo: artículos Plus sobre fe, familia y la Biblia. Léelos →

Sobre este capítuloUn lamento de un exiliado junto a los ríos de Babilonia. Los cautivos se sentaron y lloraron al acordarse de Sión, colgaron sus arpas de los sauces y se negaron a cantar los cánticos del Señor para captores que les pedían diversión. El autor jura no olvidar nunca a Jerusalén, diciendo que su mano derecha falle y su lengua se pegue al paladar si lo hace. Luego el salmo pide a Dios que recuerde lo que Edom hizo el día en que cayó Jerusalén, y termina con un deseo estremecedor sobre los hijos de Babilonia. Los lectores entienden esa última línea como un dolor crudo y sincero entregado a Dios, no como modelo de venganza.

Un lamento de un exiliado junto a los ríos de Babilonia. Los cautivos se sentaron y lloraron al acordarse de Sión, colgaron sus arpas de los sauces y se negaron a cantar los cánticos del Señor para captores que les pedían diversión. El autor jura no olvidar nunca a Jerusalén, diciendo que su mano derecha falle y su lengua se pegue al paladar si lo hace. Luego el salmo pide a Dios que recuerde lo que Edom hizo el día en que cayó Jerusalén, y termina con un deseo estremecedor sobre los hijos de Babilonia. Los lectores entienden esa última línea como un dolor crudo y sincero entregado a Dios, no como modelo de venganza.

Temas

  • Exilio y dolor
  • Recordar a Jerusalén
  • Lamento sincero
  • Cantos en tierra extraña

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 137

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 137

Nueva Biblia Viva9 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1Llorando nos sentábamos junto a los ríos de Babilonia pensando en Sion. 2Hemos abandonado nuestras liras, colgadas de las ramas de los sauces. 3Allí, los que nos tenían cautivos nos exigían que cantáramos. Nuestros verdugos nos pedían un himno alegre, nos decían: «Cántennos uno de esos cantos de Sion». 4Pero ¿cómo cantaremos los himnos del Señor en una tierra extraña? 5Si llego a olvidarte, oh Jerusalén, ¡que mi mano derecha olvide cómo tocar el arpa! 6Si no me acordara de ti, ni fueras tú mi más grande gozo, que la lengua se me pegue al paladar. 7Señor, no olvides lo que estos edomitas hicieron aquel día en que los ejércitos de Babilonia tomaron Jerusalén. «¡Arrásenla hasta el suelo!», gritaban. 8Oh Babilonia, que serás destruida; dichoso el que te haga pagar por lo que nos has hecho. 9¡Dichoso el que tome a tus niños y los estrelle contra las rocas!
Versículos de Salmos 137

Capítulos de Salmos

Todos los libros