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Sobre este capítuloUn canto de fiesta que llama a Israel a cantar, tocar pandero y arpa, y hacer sonar la trompeta en la fiesta señalada. Luego habla Dios mismo, recordando cómo los libró de Egipto y les respondió en la angustia, e invitándolos a abrir la boca para que él la llene. Pero el pueblo no escuchó, y él los dejó seguir sus propios caminos obstinados. Dios se lamenta por lo que pudo ser: si tan solo lo escucharan, sometería pronto a sus enemigos y los alimentaría con lo mejor del trigo y miel de la peña.

Un canto de fiesta que llama a Israel a cantar, tocar pandero y arpa, y hacer sonar la trompeta en la fiesta señalada. Luego habla Dios mismo, recordando cómo los libró de Egipto y les respondió en la angustia, e invitándolos a abrir la boca para que él la llene. Pero el pueblo no escuchó, y él los dejó seguir sus propios caminos obstinados. Dios se lamenta por lo que pudo ser: si tan solo lo escucharan, sometería pronto a sus enemigos y los alimentaría con lo mejor del trigo y miel de la peña.

Temas

  • Alegría en la fiesta
  • Escuchar a Dios
  • Lo que traería la obediencia

Versículos clave

Biblia en audio · Salmos 81

Escucha mientras haces tus cosas.

Salmos 81

Nueva Biblia Viva16 versículos · 1 min de lectura

Nueva Biblia Viva © Biblica, Inc. — CC BY-SA 4.0

1¡El Señor nos fortalece! ¡Entonemos alabanzas! ¡Cantemos al Dios de Israel! 2Cantemos con el acompañamiento de pandereta; y de la melodiosa lira y el arpa. 3¡Hagamos sonar la trompeta! Vayamos a las fiestas sagradas en tiempo de luna llena, en tiempos de luna nueva. 4Porque así lo mandan las leyes de Israel; es una ley del Dios de Jacob. 5Él hizo que fuera una orden para Israel, cuando hirió a Egipto para liberarnos. Oí una voz desconocida que decía: 6«Ahora aliviaré tu hombro de su carga; liberaré tus manos de sus pesadas tareas». 7Él dijo: «En medio de tu angustia me llamaste y yo te salvé; desde el nubarrón te respondí. En Meribá puse a prueba tu fe, cuando te quejaste por falta de agua. 8Escúchame, pueblo mío, mientras te doy serias advertencias: ¡Ay Israel, si tan sólo me escucharas! 9No tendrás ningún dios extranjero, ni te inclinarás ante ningún dios extraño. 10Yo soy el Señor tu Dios, quien te sacó de la tierra de Egipto. ¡Pruébame! Abre bien la boca, y verás si no la lleno. ¡Recibirás toda la bendición que necesites! 11¡Pero no, mi pueblo no quiere oír! Israel no me quiere a su lado. 12Entonces los entregué a su ceguera y necedad, a que vivieran como mejor les pareciera. 13Si mi pueblo tan sólo me escuchara, si Israel quisiera andar por mis caminos. 14¡Con qué rapidez sometería yo a sus enemigos! ¡Qué pronto caerían mis manos sobre los que están en su contra! 15Los que odian al Señor se humillarían ante él, su desolación sería eterna. 16Pero a ti te daría él los más ricos manjares. Te daría miel de la peña hasta dejarte satisfecho».
Versículos de Salmos 81

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